Un peligro, un segundo y un susto

Muchas veces no somos conscientes de lo peligroso que puede ser perder de vista a nuestros hijos tan solo un segundo.
Hoy,  estabamos los tres en el baño,  mi marido preparando la bañera y yo poniendo la secadora mientras nuestro pequeño, en brazos de su padre jugaba con un muñeco del baño al lado de la bañera. Mi marido se giro para mirarme un segundo,  el segundo justo para que todo ocurriera. 

Yo estaba con la secadora y él justo se acababa de girar para mirarme,  P habia estado entre sus brazos hasta justo ese momento,  en el que al girarse los abandono. Basto un solo segundo para que P acabará dentro de la bañera y aún no sabemos cómo. Él no llega para meterse el sólo,  y afortunadamente no había ni un palmo de agua,  la suficiente para que no se hiciera daño y ya estabamos nosotros allí para que no pasará nada más,  aunque el susto que me lleve fue grande y por su cara,  él también se asusto. No hubo lloros,  solo un susto,  un susto que si no hubieramos estado junto a él podría haber sido mayor. 

Normalmente dejo las puertas de baños y cocina cerrados,  pero después de lo de hoy,  la puerta del baño con bañera estará siempre cerrada,  junto con la de la cocina. Solo es necesario un segundo y un descuido ¿Tienes algun susto que quedara en anecdota?

Anuncios