Y Llego el Día del Parto: Parte II

En la primera partee os deje en la sala de partos ya dilatada de 4 cm (para entonces ya un poco más) En ese momento entro el que sería mi Matron las próximas 6 horas. Parecía muy majo y lo primero que me pregunto fue si quería la epidural. Ni me lo pensé, fue un SI rotundo.

Durante el embarazo estuve entre ponerme la epidural y no ponérmela, hablaban tanto del parto natural, y de los posibles efectos Secundarios:

  1. Hay que estar prácticamente inmóvil cuando te la están poniendo, si se desvía un poco, puede afectar mas a un lado que al otro. Se contrarresta cambiando de posición. ✔
  2. La fase de dilatación puede alargarse con lo que se puede necesitar oxitocina.
  3. Puedes llegar a perder la sensibilidad en las piernas, en este caso hay que hablar con la enfermera y que te baje la dosis un poco. ✔
  4. Dejar de sentir las contracciones, por lo que al dejarlas de sentir no se sabe cuando se tiene que empujar. ✔
  5. Fiebre
  6. Nauseas
  7. Dolores lumbares: Se pueden sentir molestias donde han puesto la epidural. Se pasa a los pocos días. ✔
  8. Necesidad de intervención con forceps o ventosas.

( Podéis leer la experiencia de Madre y Blogger con la epidural aquí )

Al momento de llegar a la habitación llego la anestesista y me dijo que debía estar muuuuy quieta, que no podía mover ni las pestañas. Primero me anestesio la zona donde iba a realizar la punción. Sería tan solo un minuto, pero a mi me pareció eterno. Después me pusieron el suero, necesario para estar bien hidratada. A partir de este momento ya no controlas el parto, ya no te puedes levantar de la cama, y es que pierdes completamente el control de estas.

Después de unos minutos deje de sentir las contracciones, ¡Qué alivio! Y a partir de aqui vino una laaarga espera marcada por breves siestecillas interrumpidas por el matron y la auxiliar para sondarme y poder vaciar la vejiga (si también pierdes las ganas de hacer pis)y ver si la bolsa del liquido se había roto.
Hasta las 6 de la mañana no decidieron rompérmela. La verdad es que en todo momento optaron por un parto natural, sin apenas intervención, aunque si llego a saber a la 12 de la noche que iban a ser 12 horas de parto… quizás si que hubiera optado por romper la bolsa antes.

Después de romper la bolsa, miro para ver como estaba el bebé y me dijo que aún estaba un poco arriba que me iba a poner semi-incorporada para ver si bajaba, y así estuve casi dos horas hasta que paso a verme el siguiente turno a las 8.30 más o menos. Tengo la intuición que el chico no tenía muchas ganas de que empezara de verdad el parto durante su turno porque a las 8.30 el peque seguía en la misma posición.

A las 8.30, como ya he dicho, cambio de turno, vino una matrona, también muy simpática. Me miro, me sondo para vaciar la vejiga y me dijo que ya podíamos empezar la siguiente y última fase: el pujo. ¡Por fin! pensé yo, y es que aún habiendo podido dormitar durante esas 7 horas, ya tenía ganas de conocer a mi pequeño.

Empezamos empujando flojito, no sentía ni las contracciones ni la pierna derecha, así que me fijaba en el monitor del ritmo cardíaco para saber cuando tenia que empezar a empujar. Cuando veía que el ritmo subía, yo empujaba. Estuvimos así un rato, hasta que me dijo: “Ahora descanso de 20 min, bueno aunque si quieres puedes ir empujando porque aún lo tienes bastante arriba.”

Cuando volvió la matrona, ya empezamos el pujo en serio, y al poco rato ya se le veía la cabecita a mi pequeño Pistolero. Primero se la enseñaron a su padre, que miraba con un poco de reticencia, ya que es un poco sensible al tema de la sangre. Unos pujos más y me enseñaron a mi su cabeza ¡Vaya cantidad de pelo! Fue ahí donde me dí cuenta que o le ponía más empeño al empuje o no terminaba de salir. Salía un poco y volvía meterse, casi no avanzábamos.

Me habían dicho al comienzo que si en 4 horas después de comenzar a empujar no había nacido tendrían que entrar los médicos, pudiéndose necesitar ayuda (ventosa, forceps…) Así que con eso en mente queme los últimos cartuchos de energía que me quedaban y empuje y empuje. En este punto mi marido estaba un poco asustado, pensaba que me dolía muuucho, pero no, ¡bendita epidural!

A las 12.01 de la mañana me convertí en Mama. Estallaba de felicidad, no me podía creer que por fin tenía a mi bebé en brazos. Lloré y todo de la emoción.

Después nos esperaban 4 horas de piel con piel y la primera comida después de mas de 14 horas sin comer nada. Me permitieron beber sorbitos de agua durante todo el procesos. Sabía que en muchos sitios no dejaban, aún así lleve mi botellita de agua por si acaso.

Como veis fue un parto muy natural, sin apenas intervención por parte del personal y sin episiotomia, aunque por los pelos, ya que la auxiliar ya estaba bisturí en mano, lista para atacar, pero la matrona le dijo que no hacía falta. Así que tan sólo me dieron un par de puntos internos.

¿Cómo fueron vuestros partos?A día de hoy ¿cambiaríais algo?

image

Anuncios

Un comentario en “Y Llego el Día del Parto: Parte II

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s